No puedo explicar todo lo que siento, no puedo siquiera escribir todo lo que pienso, y mientras mas mi mente escarba entre la incertidumbre de mi alma descubro que no soy nadie, que mi amor ha sido un misterio, que mi vida no refleja nada que no sea tu cuerpo, soy solo un deseo que se alimenta de tu sonrisa, de lo bien que la vida me pueda tratar.
No se trata de lo bien que lo explique, de lo bien que lo pueda demostrar, jamás lo entenderé: es el tiempo a tu lado, los segundos en que nos besamos, es la vida que compartimos, es el día en que nos enamoramos, son las cosas que nos dejan decir que todo lo he hecho fue hecho bien y por mas mal que suela resultar todo momento valió la ausencia de libertad; cada dolor solo fue el pago de la felicidad que obtuvimos ayer... recuerda que no hay nada eterno en la vida de un mortal.
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