Es justo tu felicidad
la que atormenta mi vida;
Unicornios visitan mi ventana
Hablando de ti,
Justo cuando el sol no ve
Solo hay que saber.
Y en la noche tus manos brillan con intensidad,
Viajan en el aire hadas azules
Y pequeños seres recorren mi piel.
En la obscuridad olvido quienes somos,
Aun así das un paso atrás,
Aun así bajaremos por las nubes
Desde lo alto del cielo
Hasta el fondo del mar.
Diamantes danzan en el aire,
Bella como la niebla
Como el temor a Dios,
Y seguirán detrás de ti
Mis más dulces deseos
Aun después de muerto.
Aun bajo la tierra mi corazón late por ti,
Delirantes suspiros de libertad;
Y mis manos rasgan en la ansiedad,
Tu fe decayó tan bajo amor.
Y mis pies suelen caminar,
¿Bajo tu cama cuantas huellas hay?
En la noche
Mientras el sol llora con desesperación
Corren tras de mi
Mil y un aves de color,
Pequeños insectos fluorescentes,
Miles de luces a mi alrededor.
Antes de decir una palabra lavare mis labios,
Antes de decirte lo mucho que te amo
Saciare mis deseos,
Y caminare bajo la noche
Cobijándome con tu piel.
Y los grillos suelen cantar
En la misma nota que hace un siglo,
Es el mismo son de una vieja canción:
Y tus venas tejen la bufanda que cubre mi garganta.
Caminamos sobre ti,
Caminamos dentro de ti;
Tu piel es tan suave como el viento incesante,
Golpea con fuerza mi corazón
Que la noche nos sofocará.
Al despertar olvidare quien soy:
Detrás de la luna hay un millón de libélulas
Cabalgando lejos del sol,
Y bajo el mar vuelan las luciérnagas
A iluminar tu faz.
Te escuche cantar,
Te oí gritar;
Miles de sirenas navegaban por mi cabeza,
Una tras otra golpeaba mi conciencia.
Un dragón quemaba mis ideas;
Odio en mi alma.
Comía mi cerebro un centenar de escarabajos
Tan negros como tus ojos,
Y te vi cerca de mí.
Me escondí en el establo de los unicornios,
Vi volar uno más lejos que otro
Y arranco sus alas,
Y corrió más lejos de lo que cualquiera lo pudo alcanzar.
Soñar con una vida nueva,
Desear un comienzo después del final;
Novela de fantasía que no puedo escribir,
Los dramas quedaron fuera,
Hadas y duendes viven dentro de mí.
En mi oreja alguien me dice que decir,
Bajo mi cabello alguien me dice como caminar,
Un mundo entero sobrenatural.
Produjo una flor de cristal
En lo alto de un barranco,
En el calor del invierno.
Y veías al sol caer
Encerrado en pétalos de cristal
Sentimos la obscuridad pero no dejamos de soñar,
Sentimos el frió de tu canción
Y bebí de ti toda ilusión,
Cante junto a ti
Y el bosque entero lloró.
Poco a poco mi corazón latió,
De la tierra despertó mi cuerpo
Y sentí el silencio de la vida,
La frialdad del amor.
Junto a ti parecía más fácil
Abandone la magia que está detrás de las miradas,
Mi corazón es un poco más sutil
Dejando detrás todo recuerdo de quien soy.
Mis padres son el agua que cae
Y mi madre la tierra que deja florecer
Mas ninguno quiso avanzar.
Volé con el silencio de la penumbra,
Sentí el tiempo en mi piel,
Y hoja tras hoja solía hablar de mamá
Y cada gota era una lágrima de papá.
Y viaje tan lejos hasta perder el camino,
Soltaste mi mano
Y te seguí
Hasta olvidar lo que significa vivir.
Y un unicornio apareció entre la soledad,
Cantaban pequeños seres
Y me iluminaban con tu magia,
Temí, temí a la verdad,
Mi esencia se escapó, Mi vida se esfumó,
Soy un trozo de papel
Del libro que fui, muerto al despertar,
Tu magia se va al pestañear, todo tiene que morir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario