jueves, 10 de noviembre de 2011

Luna Menguante.


Levanto esta pluma, y me ahogo en mis sentimientos: he visto detrás, hacia el vacío que has dejado en mí; vi mis errores, mis pecados, he visto el dolor. Bebí mis lágrimas y mi orgullo me ha destrozado. La proximidad nos apartó.
Desde lo lejos observo aquellos vagos recuerdos, siento el tiempo sobre mí. Mi barco se ha hundido, estoy a punto de ahogarme y tu bailas sobre la tempestad; ¿Cuánto mas?, ¿Cuántos mas delante de mi?, ¿A cuántos mas les regalaras tu amor?
Mis manos rascan en la inmundicia en una noche plagada de lágrimas. El amor se ha marchado y dejo sus restos aquí; aun resguardo tu eco mi habitación, han conservo tu perfume en mi almohada, y aquella bufanda, ¡vaya!, aun siento como si tus brazos estuviesen alrededor de mí.
Me llevaste por donde los ángeles para arrojarme desde lo más alto y he caído al vacío pero aun tu rostro no he olvidado. He visto tus sonrisas, tu sarcasmo; he visto tus heridas y todo tu llanto, y aun no te he dejado de amar. Aun deseo tu alma, aun deseo tu cuerpo pero, ¿Cuántas manos no lo han tomado ya?
Hoy he jurado aborrecer tus besos, hoy juro me causan nauseas tus palabras; atractiva y repugnante, seduciendo al mas débil mancebo, ¿aun no encuentras el amor que tanto buscaste?
Te di lo que había dentro, aun más de lo que era mío; y no me sorprendería que Dios decidiera castigarme por ponerte delante de él. Desde el fango me arrastro para soñar bajo tus pies, para delirar entre tus murmullos; ¿Qué día podremos jugar a ser anónimos?, ¿Qué día tomaré tu cuerpo y tus labios de nuevo?
Y si me preguntan voy a mentir por que me avergüenza la verdad, y solo una lágrima voy a derramar; hasta que mi sangre deje de brotar, hasta ese instante te dejare de amar.
Besaste el Diablo y con dulzura te entregaste al pecado; sentí tu lejanía como el frio sobre mis huesos, dejaste mi cuerpo vacio, intoxicaste la realidad con tus mentiras, engañaste al más puro sentimiento, y hoy de él me avergüenzo.
En la galería de mi espíritu escuche las notas fúnebres de mi alma; ¡vamos!, da la vuelta y muestra tu rostro marchito: la carne ha contaminado tu alma. Y por última vez extiendo mis manos pero estoy demasiado débil para verte, siento mis venas vacías, siento la pena invadir mi espíritu.
Olvide tu naturaleza cruel y deje  trazar sobre mi todas tus palabras; naciste de la oración de mi peor adversario, creciste entre mis brazos, te enseñe a amar y ahora das cátedra a cualquiera que este ante ti. Contaminaste el amor con tu insensatez, ahora, estoy desahuciado; te  llamé, te grité pero ninguna de mis palabras han logrado alcanzarte.
¿Atrás en la inmortalidad hubieras sanado mis heridas?, ¿Cuándo dejaste envenenar nuestro amor?, ¿Cuándo murieron tus deseos?, ¿Cuándo te convertiste en amante de la humanidad?, ¿Cuándo comenzaste a amar a la suciedad?

lunes, 7 de noviembre de 2011

Luna Llena...


Y comienza a agudizarse la penumbra, pero tus manos jamás me soltaran. Nuestro amor sigue prospero. Las fuertes olas y el vendaval golpean incesantemente nuestra vida, pero, jamás naufragará. Seguiremos de pie ante el dolor, somos uno, somos un solo ser.
Estas dentro de mí, en cada gota de mi sangre, corres en mis venas, criatura de luz, regalo de Dios; perdona mis inquietudes postreras, perdona nuestros pecados. Eh jurando solemnemente estar a tu lado a pesar de la tempestad; amor insaciable, magia de la primera vez.
Nuestros cuerpos se funden tras las sombras de mi habitación, la moral ha quedado atrás; nuestras almas se mezclan entre las notas suaves de una canción. Se nos ha  olvidado la utopía que hemos creado: la fantasía nos ha cegado.
Amo tus caricias que cautivan mi alma, desnúdame hasta que puedas ver mis sueños, tómame, haz de mi lo que tu voluntad dicte. Usurpaste mi libertad, me has hecho dependiente de tus besos, de ese sentimiento perspicaz  que suelo añorar en mis noches de bohemia. Tómame entre tus brazos, entre tus muslos, tómame entre tus labios húmedos, quiero sentir el polvo entre mis dedos; desear tu cuerpo y poseerlo.
Quiero cometer el más lujurioso pecado: te he amado con tanta intensidad que no se si sea correcto. Mi corazón lo pongo en tus manos. Levanta las palmas,  juremos ante Dios amor eterno; el tiempo desaparecerá, solo cruzara por nuestros cuerpos y nuestro amor prevalecerá hasta el fin del universo.
Eres mi cielo, eres mi infierno, bendito regalo; vas mas allá de mis anhelos asfixiando la realidad hasta dejar solo sueños. Gotas de miel que brotan del arcoíris de tus manos; tantas veces omití este sentimiento que solo en sueños alcanzado, y, llegaste de la obscuridad para brillar por mí, llegaste para iluminar la vida por mí.
Jugando con el fuego de la pasión; destiérrame del tiempo, aléjame del dolor, tan solo un beso, eso es todo lo que anhelo amor. Funde nuestros cuerpos en inmensurable pasión. Quiero sentir tu cuerpo con notas dulces, estremecer mi sentir; acelerar mis sentidos, desorientar mi presencia; hazme volar por mi habitación, regálame tu mayor secreto, embriágame de tu mayor deseo.
El amor nunca desmayara, el amor nunca morirá, nuestro amor nunca deja de ser.






Quisiera aprovechar el momento para pues sugerir formar un grupo sobre pues aquellos que gustamos de escribir, aveces siento la necesidad de escuchar criticas (positivas claro :D) para mejorar en mi manera de expresar y bueno creo que algunos en algún momento hemos sentido la necesidad de saber que piensan sobre nuestro trabajo, por lo cual me gustaría formar un grupo en facebook, donde los integrantes nos comprometamos a leer los textos de nuestros compañeros y comentar sobre ellos, aconsejarnos en nuestra manera de expresar para tener un mayor crecimiento, bueno, en mi caso quisiera dedicarme a ello ñ_ñ.
Por cierto mi fb,, es Abdiel Barrientos Del Angel

sábado, 5 de noviembre de 2011

Luna Creciente.


Naciste de las cenizas de mis sueños, como ave que levanta el vuelo desde el suelo hasta la plenitud del firmamento; creciste entre las espinas, pequeña luz entre la obscuridad, dejando al crepúsculo extinguirse en su vanidad. No hay invierno eterno. La calidez de la primavera ha ablandado mi corazón.
La esperanza ha nacido en mí; como una pequeña llama que nace e incendia el bosque de mis inquietudes. Mi corazón ha vuelto a latir, pero, tengo tanto miedo, me siento tan débil, me siento tan vulnerable.
Amor eterno, inquebrantable; el mar es el silencio que ahoga mis sentidos,  tormenta que asecha estremeciendo mi cuerpo, y, tus labios son fuego quemando mi piel. En mis venas solo hay polvo pero, hoy comienzo a latir mientras me encuentro despertando de un sueño, tan triste como la verdad, que embriaga mi conciencia y me tienta a fracasar.
He sentido la inmundicia; la he visto caminar, la he visto sonreír, pero hoy amor me siento bien. He visto el abismo en mi alma pero, hoy parece desbordarse la miel que brota de ti, tus labios han marcado cada centímetro en mi ser, han llenado cada vacío en mi piel. Mi alma se enmudece; he florecido una vez que he marchitado, he nacido una vez que he muerto, y te lo agradezco.
Mi  alma baila entre suaves notas que el viento nos regala, la furia de mis sentidos se eleva. Arráncame la piel, besa el fondo de mi alma. Soy sangre y hueso, soy un nuevo comienzo; soy tiempo, soy eterno…
Tus besos, ese fuego que calcina mi albedrió, todo dolor desaparece ante el excéntrico andar de sus labios. Nítido verso, libre de todo pecado, nuestras noches comienzan a desaparecer.
La virtud de tus labios se ha enardecido contra mí, se levantan los mares ante tu presencia; la muerte se ha postergado indefinidamente, esto apenas es el preámbulo de nuestro amor, es tan solo caprichoso comienzo. Estremece mis sentidos, corrige mi andar; navegando a mi lado, las estrellas han sido opacadas con el esplendor de tu faz; a través de la noche, a través de los mares, y aun me cuestiono: ¿encontré lo que busco?